

Querid@s hij@s: ¡vivir a tope!
Querid@s hij@s: os veo a todos rebosantes de trabajo y actividades y aunque a veces me
da un poco de pena por el buenismo de una madre y os puedo decir “no te compliques tanto
la vida”
, en el fondo estoy orgullosa de vosotros y pienso que es estupendo vivir la vida así.
Tenéis una familia numerosas, trabajos que, aunque alguna tiene media jornada, no dejan
de ser intensos, mucha vida social, responsabilidades en el colegio de vuestros hijos, en los
clubs, implicación en cursos de orientación familiar y matrimonial de los que se beneficia
mucha gente, bastante tiempo dedicado a vuestra formación humana y espiritual… en fin, un
sin parar.
Y pienso en mi vida, que siempre ha sido igual, y me hace gracia. Ya en la universidad,
cuando mis compañeras pensaban en el agobio del siguiente examen, yo normalmente
tenía además un montón de cosas, trabajos y actividades más. No me preguntéis por qué,
pero siempre era así.
Ahora que han pasado ya muchos años, muchos hijos y muchos nietos, sigo igual. Pienso
que debe ser una manera de vivir producto de una forma de ser.
Ayer, con mis amigas en el botellón de los martes, hablábamos de una boda a la que vamos
todas el próximo mes de mayo, y yo empecé a pensar en todo lo que tenía antes de esa
boda. Hice un repaso mental de todo lo que tenía programado en la agenda en los tres
meses que quedan hasta la boda:
– 4 bodas más (en Lleida, Mallorca y Sevilla).
– Unas Bodas de Oro.
– Confirmación y Bautismo de tres catecúmenos que preparamos papá y yo en catequesis.
– 2 Primeras Comuniones en Madrid.
– Jornada en Zaragoza de la Universidad senior San Jorge.
– El parto de Carmen.
– Dar con papá una sesión en una parroquia de Madrid acerca de experiencias en el
matrimonio.
– Fin de semana de la esquiada familiar en Andorra.
– 3 días de curso de retiro en Torreciudad.
– Semana Santa en Carbonero (con una media de 20 en casa todos los días).
– 2 campeonatos de golf con papá.
– Fiesta de cumpleaños de una amiga.
Y sin olvidar el día a día de las reuniones del Comité de madres de Pallars, las de la Junta
Alumni UNAV, las sesiones de preparación al Bautismo de los catecúmenos, las sesiones
de formación a los padres de niños de PC de la parroquia, las del grupo de Confirmación del
colegio, las sesiones con papá de “Familia sin Barreras”
, el catecismo a las madres de
Pallars, las clases de gimnasia dos horas a la semana, la liguilla de los miércoles de golf, el
café de amigas de los viernes, el club de lectura, el “botellón” de los martes y las labores
normales de la casa.Y como lo primero y más importante (y eso es lo que quería deciros), los medios de
formación cristiana que me ayudan a que todo lo demás se vaya colocando en su sitio y
sirva para algo importante.
Porque ahí quería llegar. Por muchas cosas que tengamos, todo sale bien cuando ponemos
por delante las cosas de Dios: Oración, sacramentos, medios de formación, gestiones
apostólicas… Si esto lo ponemos primero, y nos preocupamos primero de las cosas de
Dios, Él se va a encargar de las nuestras y lo va a hacer mejor, mucho mejor que nosotros.
Así que seguid haciendo muchas cosas, Dios os ha dado muchos talentos, pero para que
todo sea una maravilla y camino de santidad y felicidad, no olvidéis nunca que…
LO PRIMERO SIEMPRE DIOS Y SUS COSAS.
Un abrazo muy fuerte.
mamá
